Declaración poética

el

Por Gorka Lasa

Se paga muy cara la intensidad del fuego creador. Volcándonos plenamente hacia nosotros mismos, la percepción cambia para siempre, la realidad percibida no vuelve a ser igual. La sensibilidad se expande a tal grado que satura los sentidos y hace colapsar todas las razones del intelecto.

El poeta queda desnudo y perplejo frente al vacío infinito. Entonces, en la potencia que le incita a trascender la esfera, a cruzar a una nueva dimensión de lo vivido, trocará la poesía en escudo y la metáfora en espada de su combate arcaico. Ese perdido arte de lo inexplicable, sahumerio de palabras, bálsamo del ardor interior, aquél dolor que demanda la nostalgia para definir su esencia.

El poeta será telúricamente transformado por esta alquimia y se tornará sin remedio y para siempre en servidor del Arte Regio. Entonces nacerá la poesía. Vuelo de un Ícaro terco y fugaz. Mutación, disociación, trascendencia. La roja oxidación resultante de la danza mágica del oxigeno y el metal.